No por nada a las palometas también se las llama japutas o pirañas. Las noticias de la pasada Navidad nos dejaron con la boca abierta a aquellos que no somos cercanos a los comentarios populares acerca de este pez con bastante mal carácter.

Su aspecto físico no es nada agraciado y verdaderamente inspiran temor. Su cuerpo es ancho, comprimido y redondeado, de color oscuro, con una boca similar a la de las pirañas, ya que su mandíbula inferior es más pronunciada que la superior y con dientes realmente filosos.

La mayor actividad de las palometas es durante el verano, que es su época de reproducción. Expertos aseguran que los recientes ataques fueron a causa de las altas temperaturas del agua, aunque otros indican que el aumento de la pesca furtiva hace que estos peces salgan a alimentarse con lo que encuentren.